Cuando se realizan en el país elecciones presidenciales o parlamentarias, vemos como candidatos de los distintos partidos políticos tradicionales dicen representar,conocer y respetar nuestra cultura, como también reconocer la deuda histórica con los pueblos originarios, entre ellos, los Mapuche. Dicen discursivamente,estar a favor de la solución de los conflictos sociales buscando el diálogo entre las partes. Sin embargo, en la práctica nada de eso sucede.

El denominado “conflicto mapuche”genera cada vez mayor violencia y represión hacia las comunidades, acompañado de una nula cobertura mediática por parte de los medios de comunicación, como la televisión, lo cual termina provocando la tergiversación de los distintos enfrentamientos que se han protagonizado en la zona y ocultando los allanamientos brutales que realiza la fuerza policial.

En este mismo sentido, sabemos que las demandas del Pueblo Mapuche son demandas que vienen a reclamar justicia, libre determinación y territorio. Derechos que todos los pueblos en el mundo debieran poseer, pero debido a la existencia del Estado-nación chileno, a las comunidades mapuche y a otros pueblos originarios se les ha negado, y lo que es más, se les ha sometido y despojado de sus riquezas naturales,de sus propios territorios, provocando así el exterminio de su cultura, su vida, y en definitiva de su pueblo.

Si bien el “conflicto mapuche” se inicia con fuerza desde el retorno de la democracia en 1990, se trata de un conflicto histórico de permanente tensión que ha pasado por diferentes momentos, algunos muy intensos, como el genocidio indígena del siglo XIX perpetrado por el ejército, y otros de mayor integración y diálogo, como lo fue en el periodo de la Unidad Popular.No podemos pasar por alto la complicidad del Estado, y especialmente sus gobernantes, en este proceso de despojo, dejando que colonos y empresarios se aprovecharan de la ignorancia para engañar e incluso en muchos casos, abusar y amedrantar a las familias indígenas. Y mientras tanto, siempre la justicia se tapa de oídos omitiendo las injusticias.

Es por todo lo anterior que a mi entender, la pelea del Pueblo Mapuche por la recuperación de sus territorios, por la lucha contra los diferentes proyectos energéticos que invaden y depredan los espacios sagrados que destruyen la vida, por el rescate de su cultura y espiritualidad, es similar a la histórica lucha que otro sector originario –y que posee una cultura y estilo de vida cultivado por más de 30 siglos- de estos territorios y costas ha desarrollado hasta nuestros días por sobrevivir. Hablo de la pesca artesanal, la cual desde el año 1950 en Chile, comenzó con su precariedad cuando la industria pasó a ser parte de la explotación de los recursos pesqueros generando depredación y pobreza para todo el sector, dejando al borde de la extinción a pueblos indígenas que viven del mar, a ciudadanos que encontraron un oficio y un estilo de vida en el mar, y lo que es peor,dejaron sin peces a todos los chilenos.

Para nosotros los pescadores, la pesca artesanal es una cultura que alimenta la vida,el producto neto de la relación entre el hombre y la naturaleza que le rodea y que le sustenta. Una cultura de producción orgánica, que no usa antibióticos, pesticidas, pinturas antifouling, no genera depredación ni daño ambiental y por sobre todo, no pone en riesgo el consumo de peces y ni la soberanía alimentaria del país. Lamentablemente,en la actualidad somos una cultura y un trabajo en vías de extinción, por la incapacidad del sector pesquero para sobreponerse a la profundización del modelo económico capitalista neo-liberal – proceso que parte desde 1990 donde los diferentes gobiernos de turno efectuaron modificaciones a la Ley de Pesca perjudicando a los artesanales en favor de la industria-, especialmente en el gobierno de Ricardo lagos (nuevamente aparece el nombre de este instrumento),quien para nosotros es el principal operador del neo-liberalismo en Chile,pues fue el promotor de nuestra actual realidad, quitando los peces y trabajo a esta cultura ancestral que vivió y vive del mar, sin molestar a nadie durante 30 siglos y que hoy también agoniza. Así, vemos que nuevamente la justicia se tapa los oídos, los ojos y la boca ante la injusticia perpetrada por la clase política y el empresariado.

Debido de toda esta problemática, la pesca artesanal ha protagonizado épicas jornadas de lucha para lograrla continuidad de su cultura y oficio, a pesar de las ya más que sabidas relaciones entre políticos y empresarios que a través de la corrupción, favorecen a los intereses de estos últimos. Por esto, señalamos que los diferentes puntos de discusión que se han dado en torno a la ley de pesca desde los 90, han tenido un carácter oscuro, corrupto y de complicidad.

Primero,lo oscuro es por parte de los dirigentes que nos han representado al momento de la discusión, son los traidores de su propio pueblo y a los que dicen representar,ellos son los que hicieron creer a los pescadores que eran “los defensores de la pesca artesanal”. Sin duda que para estos dirigentes, las millonarias sumas de dinero y los grandes palacios fueron más atractivos, que la defensa de un mar fecundo y libre.

En relación a “lo corrupto”, sin duda alguna los pescadores han tenido que soportar las falencias a la hora de organizarse, lo que trae como consecuencia limitaciones a la hora de ser parte de las decisiones económicas y políticas del país, a la hora de exigir regulaciones y por supuesto, un ministerio de pesca y acuicultura para el sector, como también la falta de recursos para capacitar a su población y lograr unidad productiva fuerte y estable. Eso le hubiera permitido competir con los operadores de la industria, los que compraron los votos y crearon una ley de pesca a su medida, abalado por la ilegítima Constitución Política de 1980 que les da el espacio para maniobrar de dicha manera, vulnerando todos nuestros derechos sociales y humanos. Lo más grave, es que la industria a través de pagos millonarios, como los 500 millonesde pesos que CORPESCA entregó a parlamentarios, cimentó el camino para legislar y aprobar la ley. Por este motivo, los pescadores ganan en argumentos para defender su postura, pero pierden en votos al no poseer una fuerza capaz de inclinar la balanza en su favor.

Por último, hemos de hablar de la complicidad, la cual contiene todo lo anterior. Cada vez que se ha creado un proyecto de ley (no sólo para el sector pesquero, sino también en otros ámbitos de la sociedad como educación, salud, pensiones, entre otros), este ha sido configurado a la medida de los empresarios, y en nuestro caso al molde confeccionado por las 7 familias pesqueras industriales, dejando a miles de otras familias del país en la más profunda pobreza, incertidumbre y vulnerabilidad.  Aquí observamos la más descarada complicidad entre política y negocios, producto delos vacíos legales y triquiñuelas que empresarios y políticos utilizan para sus propios fines. En lo concreto, así se orquestó la última Ley de Pesca n° 20.657 llamada “Ley Longueira”,porque su principal impulsor y defensor a muerte fue Pablo Longueira, Ministro de Economía en el gobierno de Sebastián Piñera, quién señalaba como argumento de peso la sustentabilidad de dicha ley para el sector, cuestión que está muy alejada de  la realidad. Al momento de la aprobación de la ley de pesca habían 4 especies colapsadas y después de 2 años, a contar de su entrada en vigencia,tenemos el doble de colapso según el informe del estado de las pesquerías del año 2015. A pesar de esto, sabemos que no fue un simple error del entonces ministro de Estado, sino al contrario, éllo sabía, por lo cual, es ahí donde entra la complicidad del gobierno de turno y toda esta maquinaria privatizadora. Por su parte, Nelson Ávila en medio de un congreso en la Región de los Ríos realizado por la Federación de Pescadores Artesanales de Corral (FEPACOR), mostró documentos donde se evidencia la comunicación por correo del entonces Ministro Longueira con los operadores de la industria, donde se manifiesta la total intensión del gobierno y todos los actores involucrados por respaldar dicha ley, sin importar que la pesca industrial haya sido la responsable de hacer desaparecer el 70% del patrimonio pesquero nacional,entregándole en propiedad el 30% restante por un periodo de 40 años. En definitiva nos preguntamos; parlamentarios y gobierno cometieron un error?Claramente que no, ellos simplemente se vendieron, actuando como gestores en  conjunto con el empresariado, provocando que miles y miles de habitantes suframos las consecuencias!

Al igual que con el pueblo mapuche, la utilización de las leyes y organismos represivos del Estado, el bloqueo económico, la falta de educación e ignorancia,la erradicación cultural y social hacia los pueblos, han sido las herramientas de los sectores empresariales y políticos para imponerse e instalarse en los diferentes territorios y espacios de la sociedad. Hoy en día, matar, encarcelar o perseguir, son prácticas comunes que desde el Estado se promueven para acallar todo tipo de resistencia de una vez por todas.

Algo similar ocurre dentro de nuestro sector artesanal, pues principalmente con las leyes han atacado al corazón de los pescadores, atomizando el sector. Así fue como lo dividió en dos, por un lado, los pescadores artesanales (tripulantes y patrones) y por otro, los armadores, estos últimos son los que tuvieron la“suerte” de que operadores de la industria les ofrecieran préstamos para adquirir nuevas embarcaciones, a cambio de un pacto con el diablo, así tal cual, el trato fue la entrega total de la pesca a la pesquera prestamista industrial.

Esto trajo pobreza, competencia y división, pues antes ambos sectores de pescadores artesanales trabajaban libremente y bajo la sociedad de la parte, donde además existían relaciones de mucha amistad, fraternidad y convivencia comunitaria.Eso terminó con la llegada de la industria pesquera, pues lo que prevaleció fue la competencia e individualismo para salir adelante económicamente(uno de ellos tuvo la oportunidad y se convirtió en un roto con plata, aprovechando suposición para imponer su autoridad sobre sus iguales). Sin embargo, cuando crecieron hasta creer que podía estar a la altura de la industria, llegó el momento de repartir la torta, y se dieron cuenta que cometieron un error, puesnada les tocó, agudizando aún más la catástrofe del sector. Hoy muchos están vendiendo sus embarcaciones al no existir cuota ni para las algas. Pero nofueron ellos los únicos culpables, también fueron ayudados por dirigentes de la pesca artesanal (específicamente los pertenecientes a la CONAPACH y CONFEPACH),a quienes les importó más sus bolsillos, los viajes por Europa y la cabida en el Congreso, que velar por los intereses de su propio pueblo y hermanos de oficio. Simplemente pobres ilusos, víctimas conscientes y a la vez responsables directos del saqueo del patrimonio pesquero chileno. Hoy en día, los dueños dela industria les compran las embarcaciones y los dejan a brazos cruzados, lo penoso es que nunca le preguntaron a quienes realmente le daban vida a las embarcaciones,nunca nos preguntaron que pensábamos y que queríamos a nosotros los verdaderos pescadores artesanales.

Por este motivo, actualmente somos esos pescadores artesanales quienes nos levantamos contra la injusticia, corrupción y violencia sistémica-estatal, tal como el pueblo Mapuchelo ha realizado por más de 500 años. Nuestra esperanza está puesta en nuestras propias manos y en lo que podamos hacer como sector,pero no solos. Al igual que el pueblo Mapuche, nuestro problema es un modelo económico y político llamado Capitalismo Neoliberal, ese es el enemigo que tenemos en común. Para ambos esta es la batalla final, no hay mañana para nosotros sin el mar, como para los indígenas no hay futuro sin la tierra.

Las conclusiones las pueden sacar ustedes mismos, pero no es difícil descifrar que solo con unidad, organización y trabajo entre pueblos oprimidos y explotados,podremos acumular la fuerza necesaria que nos permita derrotar al enemigo y recuperar todo lo que nos han robado. Solo así venceremos.

Este es mi pensamiento, mi humilde testimonio como pescador artesanal…

¡ TODO CHILE POR LA ANULACIÓN DE LA LEY DE PESCA !

Por: Javier Castro Gallardo

11351293_10200593013345267_7241293589368944047_n
Costanera de Valdivia – Región de los Ríos
Anuncios